En la preparación de B2 First for Schools de Cambridge Assessment English me encuentro cada año con la misma realidad: alumnos con buen nivel gramatical, buenas ideas… pero poca seguridad al hablar. El speaking representa un 25% de la nota y, sin embargo, el verdadero obstáculo no suele ser lingüístico, sino emocional. El miedo a equivocarse en público bloquea la fluidez, simplifica las respuestas y reduce la calidad del discurso.

Para responder a esta necesidad, he diseñado una estrategia sencilla pero muy estructurada en la que la IA actúa como entrenador previo a la interacción en clase:

Los alumnos preparan su respuesta (Part 1 o Part 2), la trabajan con OpenAIChatGPT o MicrosoftCopilot mediante un prompt específico tipo examiner B2, reciben feedback y una versión optimizada. Después utilizan herramientas de text-to-speech para escuchar un modelo de pronunciación y practican de forma privada, tantas veces como necesiten, sin presión externa. Finalmente, pueden grabarse con plataformas sencillas como Vocaroo y enviarme su mejor versión antes de intervenir en clase.

Los resultados han sido muy claros:

  • Mejora notable en pronunciación.
  • Reducción de pausas largas.
  • Uso más frecuente de conectores y estructuras de especulación propias del nivel B2
  • Un aumento visible de la seguridad al hablar.

Cuando llegan al aula, ya han ensayado, ya han recibido feedback y ya han escuchado un modelo. La ansiedad disminuye y la calidad de la interacción aumenta. Además, el proceso incluye autoevaluaciones antes y después, lo que les permite tomar conciencia de su evolución y reflexionar sobre su nivel de confianza y su miedo al error.

Este enfoque no sustituye al profesor.  Al contrario: optimiza su papel. La IA no puede valorar adecuadamente la entonación natural, la fluidez real en interacción o los matices paralingüísticos. Pero sí puede multiplicar las oportunidades de práctica fuera del aula. Como consecuencia, el tiempo presencial se aprovecha mejor: más observación estratégica, más feedback de alto valor y más interacción significativa. En lugar de intentar que hablen más en clase, creamos un sistema para que hablen mejor antes de llegar a ella.

Además, los alumnos desarrollan competencia digital real: aprenden a utilizar IA con criterio, a analizar feedback, a mejorar un texto hasta convertirlo en discurso oral y a gestionar su propio aprendizaje. No es solo preparación de examen; es entrenamiento en autonomía, pensamiento crítico y regulación emocional.

Si eres docente de inglés y quieres implementar este tipo de metodología de forma estructurada, práctica y alineada con los criterios de Cambridge, desde English AI Academy ofrecemos formación y acompañamiento para integrar la IA en el aula de manera pedagógica, eficiente y realista. Escríbenos y te contamos cómo adaptar esta estrategia a tu contexto y a tu alumnado. info@englishaiacademy.com